Al asumir la Presidencia de la Asociación Nacional de Cardiólogos de México, quiero expresar mi más sincero agradecimiento a todos los socios y amigos que confiaron en mi persona, para ocupar el más alto cargo de nuestra Asociación y solicitar el apoyo de todos los miembros de la junta directiva, de los capítulos y de los comités, profesionales de gran prestigio en nuestro país, para permitir el fortalecimiento y crecimiento de la ANCAM.
Iniciamos un nuevo periodo en la vida de nuestra Asociación y nos comprometemos a cumplir con los compromisos establecidos por los Estatutos, entre los que destacan, fomentar el estudio y la investigación de la cardiología, mantener un foro abierto donde cardiólogos clínicos y quirúrgicos y todo el personal médico relacionado con la cardiología mexicana, compartan información y experiencias, que permitan el crecimiento científico. Especial atención tendremos en promover en nuestro país la prevención, detección, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de las enfermedades cardiovasculares y sus complicaciones.
Apoyaremos a estudiantes de escasos recursos a través del otorgamiento de becas, para que continúen sus estudios, tenemos mucho quehacer y es por ello que los invito a trabajar juntos.